En 1903, el coronel español, Isidoro Cabanyes publicó en la revista Energía Eléctrica la idea de lo que podría ser la primera torre solar. Proponía un proyecto constituido por una chimenea con dos peculiaridades en su base:
La primera, el colector solar destinado a calentar el aire y provocar así una corriente ascensional por la chimenea.
La segunda, un generador eólico destinado a producir trabajo mecánico a impulso de esa corriente ascensional.
De este proyecto al parecer nunca se tuvieron ensayos hasta el año 1981, casi 80 años después de la publicación de este, en donde el Ministerio Alemán de Investigación y Tecnología con la colaboración de Eléctrica española Unión Fenosa, promovió y financio la construcción de una maquina basada en el mismo principio de Cabanyes en la localidad de Manzanares, España. Una chimenea de 195 metros de altura, 10 metros de diámetro y un peso de 200 toneladas. El colector solar era un gran invernadero de plástico constituido a base de cuadrados de 6 metros de lado los que en conjunto daban una forma casi redonda de diámetro de 240 metros. En los nodos de la red resultante existían unas columnas que sostenían el plástico. En la base de la chimenea se instalo un generador eólico de 50 kW de potencia.







